Amo a un borderline
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Respondió al debate en ¿Cómo tratar a una esposa/pareja borderline? Necesito ayuda. en el grupo Amo a un borderlinehola, quiza la mejor manera de relacionarte con tu pareja es ir tu a terapia o apoyo psicologico, alejarte hasta que te recuperes de los ataques, en t
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Se ha iniciado un nuevo debate, ¿Cómo tratar a una esposa/pareja borderline? Necesito ayuda. en el grupo Amo a un borderlineHola a tod@s, No sé si lo que voy a escribir toca exponerlo aquí o tengo que abrir un nuevo debate; aunque creo que seguramente no es la primera v ...
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Hola Caprichosa me alegra tu amor, pero cuidado! no se trata de quien toma el mando y quien obedece, las relaciones son de a dos y es sano que alguna vez digas que no, que el entienda y ponga de su parte.
No todos es color de rosa mas cuando se trata de aprender, bueno asi es la vida misma.
Ojalá sean felices! -
Hace casi 4 años conoci a la persona mas maravillosa del mundo, tanto que por primera vez me senti una princesa, lo deje todo, una pareja de años, mi familia, mis amigos y me fui a vivir a otra ciudad con el. Sabia de sus problemas con el alcohol y las drogas de los cuales lleva cinco años rehabilitado. Es lo mejor que me ha pasado en la vida, es bueno y cariñoso, es atento, dulce ..... hasta que llegan "esos malos momentos", se mete en si mismo y empieza a decaer, ahora mismo esta ingresado de nuevo en el hospital y yo ......... muero si el, me hace tanta falta....., aun en los peores momentos yo necesito estar a su lado, se que a veces lo hago fatal, lo consiento y perdono todo, cuando no quiere vivir me enfado conmigo misma y me echo la culpa por no saber que hacer, es tan dificil entenderlo..... y yo me esfuerzo cada dia un poquito mas para que el sea feliz, aun asi me muestra su indiferencia y yo no puedo cejar en mi empeño de hacerle la vida mas facil. Se que me estoy equivocando pero no puedo verlo sufrir. Yo tambien amo a un borderline!!
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La niña me parece que tu postura de "aceptación" ayuda bastante a la situación, y a resolver lo mejor posible cualquier obstaculo en la relación
Son pruebas que nos ponen la vida y aprendizajes (espero que también lo veas así) y se que estás dando lo mejor.
Besos.

Aún cuando los paciente con TLP pueden recibir ayuda sin la necesidad de tener que internarse en un hospital, un gran número son admitidos en los hospitales al menos una vez y a veces en repetidas ocasiones. Por lo general, las estadías en el hospital son de corto plazo y ocurren después de presentarse intentos de suicidio, episodios psicóticos, consumo desenfrenado de alcohol y abuso de drogas, trastornos de alimentación que amenazan con la vida del paciente, u otros tipos de comportamientos destructivos. El tratamiento se centra en la solución de las crisis que condujeron a la hospitalización. Sin embargo, algunos pacientes Borderline, se someten a un tratamiento hospitalario más largo y más intenso. A pesar de compartir algunos problemas y características comunes, los modelos de tratamiento hospitalario de corto y largo plazo son muy diferentes. Debido a que es difícil integrar ambos enfoques en una sola estructura, es muy común que las unidades hospitalarias solo ofrezcan una u otra forma de tratamiento.
La necesidad de hospitalización.
En los casos en los que se agrava el comportamiento del paciente Borderline y que se requiera de su ingreso al hospital, algunos médicos favorecen una orientación altamente enfocada en el corto plazo, por motivos tanto clínicos como prácticos. Argumentan que la hospitalización de largo plazo aumenta el comportamiento problemático, recompensa las necesidades de dependencia, estimula los anhelos regresivos y debilita el funcionamiento del ego. Como las hospitalizaciones son cada vez más de corto plazo, es importante diseñar tratamientos más breves que tengan como fin el reincorporar a los pacientes a la comunidad con una capacidad funcional mejor que en el pasado.
Las hospitalizaciones de corto plazo pueden tener una duración aproximada de un mes y comprenden:
1. Una evaluación completa de diagnóstico;
2. Ayuda a los pacientes, familias y a veces, durante períodos de crisis, terapeutas para los pacientes ambulatorios;
3. Inicio del tratamiento;
4. Ayuda a poner en contacto a los pacientes con los recursos existentes en la comunidad y también con el tratamiento de largo plazo de los pacientes ambulatorios que tengan objetivos más ambiciosos.
En estos casos, es necesario darle seguimiento al tratamiento con el fin de impedir las hospitalizaciones recurrentes, mitigar la cronicidad y fomentar un comportamiento conductual más adaptable.
Si bien es común que los problemas o eventos que originan la necesidad de hospitalizar a la persona con TLP sean agudos, surgen en el contexto de una patología de personalidad muy arraigada que es difícil de alterar rápidamente. Como las personas Borderline tienden a ser crónicamente inestables, suicidas, autodestructivas o antisociales, frecuentemente las hospitalizaciones breves se quedan cortas al tratar de modificar sus dificultades básicas. Siguen siendo vulnerables a las crisis recurrentes y a los comportamientos emocionales disfuncionales. Los que no pueden hacerse cargo por sí mismos, incluso mínimamente, sin poner en riesgo su vida o las de los demás tienen que ser internados a un institución que les brinde protección pero privándolos de su libertad. Sin embargo, frecuente no sólo se les da de alta rápidamente, sino que además dejan de recibir una apropiada atención de seguimiento. Algunas veces los médicos favorecen un enfoque de un tratamiento hospitalario intensivo de largo plazo que tenga por objeto modificar el núcleo patológico del paciente TLP.
Una atención hospitalaria de largo plazo, de 6 a 18 meses, es aplicable por motivos clínicos para los pacientes Borderline que son tan crónicamente autodestructivos o disfuncionales en su comportamiento que no pueden mantenerse fuera de un entorno estructurado, y/o que necesitan apoyo y protección durante períodos de regresión graves y que necesitan de una psicoterapia intensiva.
Normalmente, el primer tipo de pacientes que requieren atención de largo plazo, presenta problemas generalizados o recurrentes de pérdidas severas y repentinas de control de impulsos, un comportamiento crónico suicida o de automutilación, hábitos persistentes en el uso indebido de sustancias, reacciones negativas a las terapias, baja motivación a los tratamientos, características antisociales, una familia caótica o altamente patológica y un entorno social que ofrece muy poco apoyo que dé lugar a un comportamiento más funcional.
Si bien existe la posibilidad de una atención hospitalaria breve cuando se presenten situaciones extremadamente peligrosas en estas personas, la naturaleza patológica de crisis en sus vidas les mantiene perpetuamente en una situación de riesgo. Los hospitales de consulta externa o de corta estancia que ofrecen consultas frecuentes estructuradas pueden ser suficientes para aquéllos que presentan síntomas de descontrol emocional menos graves, pero lamentablemente estos servicios son muy escasos. Los que existen tienden a centrarse en la población esquizofrénica, que tienen diferentes necesidades de tratamiento.
El segundo tipo de pacientes, que generalmente se comportan mejor que los del primer grupo, sufren de un intenso vacío y pánico, por lo general debido a rupturas en sus relaciones interpersonales, pérdidas significativas o decepciones en sus vidas que disparan el comportamiento suicida y autodestructivo. Una hospitalización breve puede ayudarles a sostenerse durante estas crisis, pero un tratamiento hospitalario de largo plazo puede proporcionar la estructura necesaria que algunos de estos pacientes necesitan para que puedan tolerar la intensidad y la turbulencia de la psicoterapia intensiva.
Desde un punto de vista práctico, sólo una pequeña parte de las personas con Trastorno de Personalidad Límite podrían beneficiarse de una hospitalización de largo plazo debido a problemas de tipo financiero. Incluso cuando los pacientes y sus familias cuentan con los recursos financieros o con un seguro médico que pague por este tratamiento costoso, éste se lleva a cabo como un último recurso, y ocurre cuando los esfuerzos de los pacientes han fracasado repetidamente o son interrumpidos continuamente por situaciones de emergencia o por repetidas hospitalizaciones de corto plazo.



