Soyborderline Blogger
Blog de la Comunidad de soyborderline.com Trastorno Límite y Trastorno Bipolar
Ser quien quiero ser
- Hits: 1153
- Suscribirse
- Imprimir
Dicen los expertos que el cómo te cries en la infancia es crucial para el desarrollo de la personalidad. Yo lo tenía todo: vivía en un pueblo pequeño, en una familia acomodada y estructurada, con unos padres que me querian... Casi el "american dream" español podríamos decir. Pero algo falló. Podría ser el carácter represivo y egoísta de mi padre, la inseguridad y los cambios de humor de mi madre, las burlas a las que me sometían mis hermanos mayores, la soledad en mis juegos, los ocasionales abusos sexuales, la pasividad, la falta de educación y adoctrinamiento en el esfuerzo y el trabajo... Podría ser cualquier cosa y todo a la vez, pero en lugar de victimizarme voy a buscar soluciones.
Cuando me da el bajón no vivo, no cuenta, no hago nada, de pequeña me pasaba el día imaginándome juegos, destrozando cosas, ahora simplemente me paso el dia como un enfermo en cama fumando e imaginando un futuro mejor. No es cuestión de traumas infantiles y de verdaderos problemas psicológicos, es que no estoy acostumbrada a vivir. 25 años autodestruyéndome en soledad, viviendo esporádicamente, esa ha sido mi vida. Soy una solitaria empedernida, a lo mejor ese es mi problema. Cuando una persona se tira 24h en una cama autodestruyéndose día tras día hasta que tiene un compromiso ineludible y puede esconder ese comportamiento, es porque no tiene ninguna persona lo suficientemente cerca de ella como para descubrirlo.
¿Cómo obviar 25 años de soledad y pasar a ser una persona sociable, familiar y amiga de sus amigos? Llamo a mi hermana y no sabemos de qué hablar, no sé nada de mi hermano, vuelvo al pueblo después de meses y mis amigas no cambian sus planes para verme... Y lo peor es que aunque me duela tampoco tomo la iniciativa de interesarme por nadie ni de contar mis problemas ¿Cómo hacerme un poquito más indispensable para todo el mundo al que quiero? ¿Cómo hacerlos a ellos indispensables para mí? ¿Cómo aprender a amar a los que me rodean? La respuesta es simple: esfuerzo.
Otro gran problema en mi cabeza: falta de concentración. Nunca he considerado como problemas mi poco autocontrol ni mi inconstancia patológica porque en realidad son consecuencia directa de ello. Cuando tengo algún desafío al que enfrentarme poniendo en juego mi imagen hacia los demás soy la mejor, siempre he sido la mejor, tengo una inteligencia y una empatía que a veces asustan. Lo hago mejor que nadie y venzo. Pero cuando se apagan los focos y vuelvo a mi guarida, aprovecho el filón que me da la lucidez mental para autocomplacerme felizmente de un lado a otro, mientras lo que está a mi alrededor vuelve a descontrolarse deshaciendo mis perennes planes de tenerlo todo controlado. Cuando no es esto, es la distracción: algo me sobreviene, me embulle, y cambia mis planes. A veces ni siquiera hace falta ningún motivo, me tiendo en la cama un día por simple cansancio a dejar mi mente fluir por donde quiera y dejo atrás mis quehaceres pensando: mañana me levantaré y comenzaré el día con buen pie. Lo peor de esto último es que a veces he estado diciendo "mañana" meses y meses... ¿Cómo controlar mi cabeza para que guíe mis actos a mi favor? ¿Cómo paliar mis impulsos improductivos y autodestructivos para llevar una vida más acorde con lo que quiero de mí? ¿Cómo saber concentrarme en cada momento en lo que estoy haciendo para sacarle jugo a todo lo que hago? La respuesta sigue siendo igual de simple: esfuerzo.
Sociabilización y concentración. No es que crea que acabo de solucionarme la vida, pero creo firmemente que estas dos palabras son la guía que siempre he estado buscando. Lo difícil es esforzarme día tras día, ése es mi verdadero trauma infantil: la poca educación en el trabajo duro y en afrontar las adversidades.
Voy a sacar fuerzas de donde sea. No voy a empezar mañana, ahora voy a levantarme y a limpiar la pocilga en la que vivo, hacer la compra, limpiar, depilarme y hacerme las uñas, disfrutar lo que me queda de domingo haciendo cosas beneficiosas para mí. Y mañana no me quedaré en la cama hasta que el reloj me eche a patadas porque llego tarde. No iré a trabajar con la única motivación de volver a casa a tumbarme, a aislarme, a desconcentrarme, a imaginarme una y otra vez como la mujer que quiero ser en un futuro que nunca llega, por la simple razón de que no puedo ser ella, no puedo ser quien quiero ser porque no existe, está sólo en mi cabeza.
Pero sí hay una persona que puedo ser y mirarla al espejo todos los días sintiéndome orgullosa: puedo ser la mejor versión de mí misma.



